Queridos y queridas, hoy os vamos a contar que ocurre, cuando tienes unos hábitos de vida saludables correctos y de repente tu bascula se descontrola, sin que entiendas el por que.

Hasta ahora, quizás tenías unas pautas de autocuidado que te funcionaban, y sabías que, si en un momento dado tu peso comenzaba a incrementar, disminuyendo la cantidad de calorías ingeridas, y aumentando protocolos de deporte, tu cuerpo volvía a estar ligero y en perfecto funcionamiento, pero estas cerca de los 40 años, y de repente, comienzas a visualizar, que algo no funciona correctamente, que ya no tienes el control de tu cuerpo. Pues bien, no es que la comida te engorde mas, es que empieza a entrar en escena un factor mas a tener en cuenta, y es…. LA MARAVILLOSA RETENCIÓN DE LIQUIDO.

Lo primero de todo, es comentarte, que grasa y liquido son 2 elementos completamente diferentes, que actúan en el mismo espacio. La grasa, depende únicamente de las calorías, y el liquido, depende de doscientos mil procesos inflamatorios del organismo (hormonas, descanso, alteraciones inmunitarias, estado de los tejidos celulares..), ya que el organismo es un medio acuoso que funciona correctamente, a través de procesos inflamatorios.

Hasta ahora, valía con comer menos, pero resulta, que si bien cada día la población tiene un aspecto mas juvenil (aparentamos unos 10 años menos en general que hace 20 años), el organismo, que es una maquina perfecta, si va notando cambios en sus tejidos. Por lo que no solo tenemos que contar con lo que ingerimos, si no que hay que aprender y entender como funciona nuestro cuerpo.

A grandes rasgos, y explicado de una manera muy poco técnica para que se entienda, puesto que el funcionamiento del sistema linfático, es uno de los mas complejos de entender del organismo, ya que es el encargado de regar cada célula del organismo, del intercambio de líquidos, de depurar el cuerpo y del sistema inmunitario, vamos a explicar por que con los años vamos a empezar a tener el cuerpo mas hinchado, y aunque estemos en restricción calórica, nada cambia, e incluso aumentamos el volumen y el peso.

El sistema linfático es similar anatómicamente al sistema circulatorio, ya que se forma como una red de capilares que se extiende por todo el organismo, pero tienen una gran diferencia entre ellos, el circulatorio tiene una bomba, que mueve todo el circuito constantemente, el corazón, mientras que el linfático no tiene una bomba principal que lo mueva, por lo que la circulación de la linfa (liquido que va por los capilares), es mucho mas sutil, y tenemos que echarle un cable para favorecerla.

La linfa se mueve por los movimientos cotidianos del organismo, contracciones suaves, como andar y realizar movimientos sin fuerza ni estrés. Las contracciones musculares, y el respirar, hacen que se active. El deporte de fuerza, hace que se colapsen algo los tejidos, y en ocasiones nos produce retención, pero no significa de ninguna manera, que no haya que realizar deporte de fuerza, puesto que, entre otros, para proteger los huesos es imprescindible la fuerza muscular. Con esto volvemos una y otra vez al circulo de trabajo de todos los hábitos de vida saludable, sin dejar ninguno atrás:

ALIMENTACION SALUDABLE

DEPORTE

BEBER AGUA

ANDAR

TRABAJO EMOCIONAL

TRATAMIENTOS DRENANTES MANUALES

Como conclusión, cuando estamos realizando una dieta, haciéndola bien y no perdemos peso, probablemente, y producido hasta por el propio estrés de la dieta, que nos activa el cortisol y nos hace que tengamos mayor retención de liquido (el cual pesa y da volumen), lo que nos esta pasando es que estamos acumulando liquido, y por mucho que bajemos la grasa, en el peso y en la valoración de muchos profesionales, a día de hoy, no es algo que tengan en cuenta, y eso nos va a ocasionar mucha frustración.

LO QUE OS RECOMENDAMOS ES QUE, SI NO ESTÁIS CONSIGUIENDO CONTROLAR EL TAMAÑO Y VOLUMEN DE VUESTRO CUERPO, Y SOIS CONCIENTES DE QUE ESTÁIS HACIENDO BIEN LAS COSAS, ACUDIR A UN TERAPEUTA LINFATICO PARA QUE OS VALORE. PUEDE SER LA CLAVE DE QUE TODO CAMBIE.